Los Pumas jugaron y ganaron en la cancha de Colón
Hermosa tarde para un triunfo de los Pumas emocionante. Aunque arrancaron abajo en el marcador jugaron un partido intenso, alentados por una multitud que se congregó en el "Cementerio de los Elefantes", para ver por primera vez a Los Pumas en Santa Fe.
Había cada personaje!!! La gente le dió colorido y marco a una tarde estupenda. Primero actuaron Los Pericos, luego la Banda del Liceo Municipal Gral. Belgrano y finalmente Felipe Contempomi y los suyos jugaron un magnífico partido. La gente lo disfrutó, familias completas, muchas mujeres, muchos niños, unos cuantos irlandeses, todos disfrutaron de un partido jugado con mucha garra.
En septiembre estos seleccionados volverán a enfrentarse en el Mundial de Rugby, esperemos que el resultado conseguido en Santa Fe se repita.
Ayer, domingo 14 de mayo, se realizó un muy lindo festival aéreo en la inauguración de la nueva obra de remodelación y ampliación del Aeropuerto de Sauce Viejo.
Estuvieron presentes aviones como el ya legendario Pucará IA 58, la escuadrilla Cruz Azul de la Fuerza Aérea Argentina, un excelente equipo de acrobacia de General Rodriguez (Buenos Aires), helicópteros, aeromodelos, planeadores, y paracaidistas, que dejaron más que conforme a una verdadera multitud que se acercó hasta Sauce Viejo.
Más fotos en unos días en
Fotos Argentina !!
Saludos
El webmaster
El
mate es un sentimiento para los argentinos, realmente...
Primero me llegó un mail con el texto leído por Lalo Mir en su programa de Radio Mitre, despues, llegó el comentario que se lee más abajo con información mas completa:
El artículo original lo pueden ver publicado en el
weblog de una mujer gorda:
Su autor es Hernán Casciari, y la versión de Lalo Mir es más concisa que la versión original .
bueno, ahí va:
(
de Lalo Mir en el programa "Lalo Bla Bla" Radio Mitre)
El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es "hola" y la segunda "¿unos mates?".
Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres.
Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: "¿Dulce o amargo?". El otro responde: "Como tomes vos".
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba.
La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera.
Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solo. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. La charla, no el mate.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!".
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, "¿está caliente, no?".
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir "gracias", al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.
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Mateando - y otras fotos tema Tradición Argentina
Hola:
Allá por Noviembre 2005, lluvia de por medio a la tarde, apareció un arco iris impresionante en la costanera.
Acá va la foto, espero les guste....
Pueden encontrar más fotos de la ciudad de Santa Fe, en
Fotos de Santa Fe . Tambien las pueden enviar como tarjetas postales virtuales!
Saludos
El webmaster de GuiaFe.com.ar