Lo acompañan 80 capitanes, de los cuales siete u ocho eran españoles y el resto eran "mancebos y bien-mancebos nacidos en esta tierra", una parte de la expedición va por tierra con el ganado y las carretas, la otra, al mando de Garay, navega por el río Paraná. Su generosidad llegó a tal punto, como lo dicen los documentos de la época, que se convirtió en padre de numerosos pobres y sustento de colegas de armas. El 11 de junio de 1580 funda en el puerto de Santa María de Buenos Aires -como se llamaba al lugar desde la época de Pedro de Mendoza- la ciudad de la Santísima Trinidad, hoy Buenos Aires. El 23 de marzo de 1583 cuando se dirigía a Santa Fe desde Buenos Aires, Garay fue muerto en la laguna de Coronda por aborígenes de una tribu no precisada. Tenía once manzanas de norte a sur y seis de este a oeste y su trazado se hizo en forma de damero, en torno a la Plaza de Armas se distribuían los principales edificios: el Cabildo, la Iglesia Matriz, las Iglesias y conventos de los franciscanos, los dominicos, los mercedarios y los jesuitas, y las calles y solares para los vecinos. Fuera del trazado urbano se repartieron las tierras para las chacras y las estancias. Hoy se conserva la mitad de la Plaza ya que el río la ha cortado en diagonal, el resto está bajo agua al igual que la casa de Garay, el colegio e iglesia de los jesuitas y las iglesias Matriz y San Roque. El nombre de Santa Fe de la Vera Cruz, según Federico Guillermo Cervera aparece ya en 1651, es decir casi al inicio del proceso del traslado y parece ser que su elección está vinculada a la celebración de la verdadera Cruz que corresponde al Viernes Santo, pues la decisiva reunión del Cabildo del 12 de abril de ese año fue consecutiva de la Semana Santa. Fue gobernador en seis oportunidades entre 1592 y 1631 y estaba casado con la hija de Garay, Gerónima de Contreras. Entre sus obras de gobierno figuran sus ordenanzas sobre el trato de los indios, su política de control del contrabando y su propuesta para la división de las gobernaciones del Río de la Plata. Era tan necesaria su presencia en el medio, que el Cabildo, en conocimiento que se proponía abandonar la ciudad, resolvió prohibirle, bajo pena de 200 castellanos, salir de Santa Fe en 1577, para que ésta no se quedara sin la única persona que enseñaba a leer y escribir la doctrina cristiana a los niños de corta edad. El traslado duró 10 años y el 3 de abril de 1660 ya se encontraban instaladas en el nuevo sitio, llamado el "Pago de la Vera Cruz", las autoridades capitulares. La rebelión terminó con la muerte de cinco de ellos que fueron ajusticiados en la ciudad de Santa Fe y los otros dos, Rodrigo Mosquera y Pedro Villalta, lo fueron en Santiago del Estero a manos del gobernador Francisco de Lerma. El resto de los sublevados recibieron penas menores. "Santa Fe se independizaba del tutelaje de Buenos Aires" Consecuentemente se considera a Candioti como el primero de los llamados gobernadores independientes de Santa Fe. Dueño de una especial personalidad y destacándose la noble sencillez que caracterizaba todo su porte, recibió el apelativo de Príncipe de los Gauchos. Al poco tiempo de haber asumido enfermó gravemente debiendo delegar el mando en el Alcalde de Primer Voto, Pedro Tomás de Larrechea. Candioti falleció el 27 de agosto de 1815 y con él se perdió la autonomía santafesina que será restablecida el 1ro. de abril de 1816. El 23 de julio de 1818 asume como gobernador de la provincia. Podría haber continuado en el poder sin límites, que había tomado cuando la situación era caótica y, sin embargo, delega el gobierno en el Cabildo el 18 de junio de 1819 para permitir que una elección se pronuncie sobre quién debía gobernar. El 8 de julio del mismo año los electores confirman a López en el mando, ahora con títulos acordes a su espíritu republicano, extendiéndose su gestión hasta el 15 de junio de 1838. Ese día a las 4,30 de una tarde otoñal falleció en la casa que ocupara sobre la calle de la Matriz, siendo sus restos sepultados en el Convento de San Francisco. * Tratado de Auxilio con Montevideo (13 de marzo de 1823), firmado entre Santa Fe y el Cabildo de Montevideo, donde la primera se compromete a emplear todo su poder para libertar a la Banda Oriental del intruso Emperador Pedro I. * Tratado de Alianza con Corrientes (23 de febrero de 1830) firmado como paso previo a una alianza ofensiva-defensiva entre las cuatro provincias del Litoral. * Pacto Federal (4 de enero de 1831), tratado definitivo de alianza ofensiva-defensiva entre Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos. Corrientes adhirió el 29 de septiembre del mismo año. * Convención Sancionadora de la Constitución Nacional (1ro. de mayo de 1853), sancionada la Constitución, la misma se promulgó el 25 de mayo como homenaje a la fecha patria. Con ello el país entraba en la etapa de su organización definitiva. Esta Carta Magna guía, aún hoy, el destino de los argentinos que tienen en ella el instrumento protector de todas sus libertades. * Convención Nacional sobre Reformas de la Constitución de 1853 (14 de setiembre de 1860). En esta convención, como hecho más destacado se produce la incorporación de Buenos Aires a la Confederación Argentina, de la que había quedado separada desde 1852. * Convención para la Reforma Parcial de la Constitución Nacional (12 de setiembre de 1866), la convención sanciona la modificación de algunos artículos de la Carta de 1860, especialmente sobre la Ley de Aduanas y Derechos de Importación y Exportación. * Convención para la Reforma Parcial de la Constitución Nacional (1ro. de setiembre al 10 de octubre de 1957). Se consideran magros sus resultados, pero fuera de todo análisis a ese respecto y para reafirmar el título y contenido de esta reseña, es importante destacar el decreto de convocatoria que entre otros considerandos dice: "Santa Fe ha sido tradicionalmente la ciudad de la inspiración constitucional y por ello se la elige nuevamente como sede, por ser Ciudad de las Convenciones". * Convención Constituyente año 1994: Entre otras propuestas se consolidó el cambio de la duración del período presidencial permitiendo la reelección, se acentuó con espíritu federal la participación de las Provincias y Municipalidades y tuvo la característica de ser aprobada con el voto unánime de todos los convecionales. El texto de la nota comunicando tal distinción, ha sido esculpido en una placa de mármol que colocada el 9 de julio de 1893, aún se encuentra en el Palacio Municipal.
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